Editorial sobre violencia doméstica

Prensa/medios de comunicación

Período7 sep 2019 → 28 sep 2019

Contribuciones de los medios

4

Contribuciones de los medios

  • NombreEl vínculo después del amor
    Grado de reconocimientoNational
    Nombre/canal del medio de comunicaciónDominio Medios
    Fecha28/9/19
    DescripciónCuando el amor llega, no lo hace sin sorpresa. El encuentro amoroso no es azar a pesar que se da en la coincidencia. Obedece a una ética propia y es la del inconsciente, ilustrada por el tan escuchado “siempre me tocan iguales”.
    Dos inconscientes se unen, forman un vínculo con sus historias, sus necesidades y expectativas. Es mediante el deseo saber propio al amor, que éste habla, con cartas, canciones, poemas. Alegorías que vivifican al amor, que con creatividad van sorteando la inadecuación estructural entre los seres hablantes.
    En el momento del encuentro, la ilusión amorosa puede considerarse como una suspensión en el tiempo en la que una relación total con el otro es posible, un encuentro sin falta en el que la inadecuación originaria desparece. Es precisamente en este tiempo de suspensión, en el que la contingencia del encuentro amoroso puede tornarse en una necesidad, volviendo al amor un drama.
    Frente al desencuentro amoroso, el deseo, que antes era un deseo de saber, se torna en un deseo de no saber más, no saber por qué se eligió a esa pareja. Los puentes de comunicación se rompen, la violencia irrumpe.
    En momentos de ruptura, sobre todo cuando hay hijos, es necesaria la misma creatividad y renovación con la que se comenzó el camino del amor. Regresar al principio, encontrar la parte de responsabilidad propia y conjunta permitirá que se pueda generar una transición, un objetivo familiar que apunte a nuevas formas de vida. Más allá del dolor, es necesario que los miembros de la familia puedan seguir teniendo intercambios justos, pero sobre todo que el vínculo sea capaz de generar confianza, esperanza y cuidado responsable sobre todo en los menores.
    PersonasPaola Josefina González Castro
  • NombreCapacidades parentales y marginación
    Grado de reconocimientoNational
    Nombre/canal del medio de comunicaciónDominio Medios
    Fecha21/9/19
    DescripciónEn días pasados, un vecino fue asaltado con arma de fuego en un parque, frente a un kínder. Esta escena hace serie con tantas otras de violencia que se viven a diario; vivencias que fracturan el incipiente tejido social que se hila de a poco en plazas públicas y calles.
    Afortunadamente, no somos islas; lo que pasa en un punto de la sociedad tiene repercusiones en todo el sistema. Se ha estudiado el impacto de la desigualdad socioeconómica en distintas latitudes, y se ha descubierto que ésta correlaciona con el aumento de la criminalidad (homicidio, acoso, violencia), pero también con el deterioro de la salud pública (enfermedades metabólicas, enfermedades relacionadas con el estrés crónico y trastornos psicológicos).
    A su vez, la salud pública está íntimamente ligada con el nivel de confianza que se tenga en las personas y con la creencia en el poder de transformar el entorno, lo que también se conoce como capital social.
    La familia es considerada el lugar privilegiado en el que se gestan la salud mental, la capacidad de pensarnos y pensar al otro, en donde comienza la regulación emocional que nos impulsa hacia la sociedad. Sin embargo, el desarrollo de estas capacidades no puede recaer exclusivamente en ella, su capacidad de transmisión son un reflejo del nivel de confianza, de empoderamiento y filantropía de una sociedad.
    Las capacidades parentales están íntimamente vinculadas al estrés y al apoyo social. Tal vez es tiempo de comenzar a pensar la crianza no como un asunto privado de las familias, sino como una función en la que la sociedad en su totalidad se encuentra involucrada. Visibilizar el impacto de la marginación y la pobreza sobre las capacidades parentales es urgente.
    PersonasPaola Josefina González Castro
  • NombreNo es amor, es trabajo
    Grado de reconocimientoNational
    Nombre/canal del medio de comunicaciónDominio Medios
    Fecha14/9/19
    DescripciónHistóricamente, la acumulación originaria de bienes solo ha podido lograrse a través de la violencia, en particular la violencia hacia las mujeres; es el planteamiento de feministas como Barbara Smuts y Silvia Federici.
    Sus reflexiones han apuntado hacia un tipo muy sutil, casi invisible, de violencia doméstica, a decir, la naturalización de las labores domésticas, incluidas las referentes al cuidado de niños y adultos.
    Este trabajo fundamental, invisible y rara vez remunerado, constituye en sí la piedra angular para la organización del trabajo en el mundo capitalista (representa un 25% del PIB en México).
    Y a pesar de ser esencial, se da por sentado. Más aún, su no remuneración, su estado de externalidad, favorece su condición de explotación. Incumplir con este rol de género, más que una liberación, parece ir en contra de la natura: mala madre, mala esposa, mala hija.
    Una vez fuera del hogar, las condiciones no son mejores, la equidad salarial es casi inexistente, y las ocupaciones de las mujeres son en su mayoría, una reproducción de las labores del hogar. Esto sin contar que una mujer que trabaja fuera de casa, no queda exenta de los trabajos del hogar, la también llamada doble o triple jornada.
    Esta relación desigual frente al trabajo remunerado no hace sino agrandar la dependencia, que trae consigo la imposibilidad de concebir una separación, lo que a su vez aumenta el riesgo de violencia en una relación.
    Es necesario dejar de ver este trabajo como una muestra de amor (y a las mujeres como naturalmente capacitadas para éste) y reconocerlo como tal, redistribuirlo, educar desde la equidad y sobre todo buscar legislaciones que fomenten relaciones corresponsables
    PersonasPaola Josefina González Castro
  • NombreProtejamos su despertar
    Grado de reconocimientoNational
    Nombre/canal del medio de comunicaciónDominio medios
    Fecha7/9/19
    DescripciónUna de las aristas más normalizadas de la violencia doméstica son los malos tratos y castigos hacia los menores, esa nalgada a tiempo que pretende educar y servir de ejemplo.
    Criar con violencia, bajo el precepto de que a nosotros nos criaron así y ahora somos gente de bien, involucra un error de razonamiento. Asumir que se está bien, mientras se recuerda una historia de violencia, no hace de los golpes el motor de nuestra socialización, sino eterniza el círculo de violencia.
    Investigaciones científicas han concluido que las prácticas de crianza en las que se ha sistematizado la violencia se asocian a daños en el desarrollo cerebral, depresión, ansiedad, abuso de sustancias, violencia e incluso autoagresión.
    Las respuestas que demostramos ante situaciones difíciles, nuestra capacidad de hacer frente a la frustración, constituyen modelos a seguir en la construcción de la identidad de nuestros hijos.
    Recae en la familia la titánica tarea de enseñar a los menores a orientarse de manera respetuosa, autogestionada y proactiva hacia ellos mismos y hacia sus semejantes. La familia también debe de ser esa fuente de amor y seguridad que impulse a niños y jóvenes a buscar, en esta época que tanto hace falta, mejores mundos, más humanos.
    El ideal de una mejor sociedad no puede ser concebido si desde el hogar no ejercemos crianzas respetuosas, constantes y firmes que puedan marcar y anticipar los límites y en las que el cariño no se confunda con hiperprotección.
    Un ambiente de crianza amoroso y respetuoso contribuye más a una vida longeva, lograda y digna, que cualquier otra variable; no solo el trauma se transmite transgeneracionalmente, también se puede transmitir la resiliencia.
    PersonasPaola Josefina González Castro

Keywords

  • Infnacia
  • Violencia
  • Parentalidad
  • Divorcio
  • Crianza